Las pocas y muchas razones que el hombre tiene para morir

viernes, mayo 04, 2007

Se busca chamba



En estos días he experimentado el desempleo. Bueno… el desempleo a medias, desde hace algunos años siempre he tenido dos trabajos, ahora tengo la mitad (o sea, uno), pero experimento de alguna forma esa situación a la que algunos les causa pánico, depresión y demás fobias posibles.
Supongo que conseguir trabajo es un asunto delicado, bastante complicado en el que también, por cierto… intervienen factores como la suerte, el azar, la coincidencia y demás situación extraña por la cual yo o algunos de ustedes han conseguido una chamba.
Ayer, en un momento de lucidez, comencé a mandar Currículums vía Internet. El día de hoy recibí una respuesta que seguramente fue generada automáticamente, esa respuesta contenía adjunto la información de mi CV tal cual la pueden ver los reclutadores.
Si no lo hubiera revisado cuidadosamente, no habría descubierto que entre su respuesta y mi CV había una calificación.
La mire… después, sólo pude pensar que toda mi vida laboral se había convertido en un número que probablemente no representa nada, pero al final del enlace por Internet, eso es lo que soy. Un simple número que no dice nada.
Y no piensen que mi calificación era terrible, en una escala del uno al diez la verdad es que estaría entre los que les fue bastante bien… no por eso no deja de molestarme que alguien o un sistema extraño haya decidido que valgo un número según una evaluación de dudosa procedencia.
En mi experiencia por el desempleo, han sucedido más cosas, me batearon gachamente porque “estaba sobrecalificada para el puesto y porque querían un hombre”. ¿Cómo le explicas a una mujer que quieren y prefieren a un hombre más pendejo que tú, que lo quieren aunque no esté sobrecalificado… lo quieren porque es hombre. ¿acaso eso no es una forma de discriminación? Mmmm… acotaré diciendo que no me han bateado una vez por estar “sobrecalificada”, por esa razón me han bateado la fabulosa cantidad de 3 veces.
Siempre que sucede eso pienso que es muy triste que no te den un empleo que deseas y que desempeñarías con eficiencia sólo porque puedes ser una amenaza para una empresa o para alguien en específico… aunque no me considero una baja-chambas. Además… estoy “sobrecalificada” porque empecé a trabajar muy joven, no por otra cosa. Digo… también hay que ser realistas, ¿no?
Otro de mis problemas y que además es muy curioso… es que he llegado a la edad donde tampoco te dan fácil una chamba. Encuentras que solicitan gente de 23 a 28 años… edad reglamentaria para estar en etapa de aprender y ser explotado. Y luego se brincan a puestos de 30 en adelante (no muy adelante) para puestos más importantes y ejecutivos. ¿Qué pasa con esa brecha? ¿dónde quedamos los que ya tenemos experiencia y estamos “sobrecalificados”? Nos han borrado del mapa económico-activo-laboral.
Necesito un trabajo, eso lo sé, lo sé muy bien. Quiero un trabajo que me emocione, me rete y que mientras lo haga sienta mucha satisfacción por dentro. Y Aunque yo no vaya por el mundo calificando las empresas, a los reclutadores y a los dueños de las empresas, me gustaría que alguno de ellos se planteara la necesidad de generar un espacio feliz para los que trabajamos. Ya sé…utopías baratas. Pero si alguien sabe de una chamba interesante, porfa avíseme.

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