Las pocas y muchas razones que el hombre tiene para morir

viernes, mayo 04, 2007

EL VIOLÍN - CINE MEXICANO DE ALTA CALIDAD


Sí, sí…
Todo mundo se queja de que el cine mexicano a veces es muy muy malo.
Aceptémoslo… en la mayoría de las ocasiones, no nos satisface.
Aquel mundo del cine es tan extraño… que podemos tener películas como Así del precipicio, casada de besar sapos o niñas mal… con toda la publicidad del mundo y con todo y eso las pelis no son buenas. No me hacen sentir orgullo del cine nacional…sin embargo las considero como un buen intento… como que estan en la primaria del cine mexicano y nos hace falta llegarle a la universidad.
Sí ya sé… ni que fuera tan fácil. Que el día que yo haga cine…demuestre que es fácil y que se puede… como sea.
Mi reclamo, recomendación y solidaridad tiene una razón especial.
En octubre del año pasado, tuve la oportunidad de ver la película EL VIOLÍN de Francisco Vargas, el día que vi la película me emocioné, se sentí conmovida, sorprendida y me sentí orgullosa de ese tipo de cine mexicano.
La cinta era presentada en octubre y ya había ganado el premio a mejor actor para Don Ángel Tavira en Cannes… este sólo era el principio de la gran lista de premios que tiene (y que tendrá) esta película.
El caso es, que la película no tenía distribuidora… nadie se quería aventar el paquete de distribuirla… entonces pienso que si así ha pasado con tantas cintas… nos llenan las salas de filmes sin propuesta y cuando llega un file verdaderamente chingón nadie le abre la puerta y en su máximo y extremo esfuerzo… la película tiene que ser aplaudida y premiada en el extranjero para que con benevolencia nos permitan ver ese cine mexicano que está bien hecho, tiene mensaje, visualmente es un dulce y que… definitivamente es el cine que los mexicanos debemos ver y apoyar.
Finalmente Canana (la productora de Gael y Diego) se aventó el pedo de la distribución… la película está en los cines desde el 27 de abril, únicamente distribuyeron 20 copias.
Por experiencia propia, fui dos días seguidos (entre semana) al cine y las funciones estaban agotadas.
La pude ver por segunda vez en un horario muy nocturno, feliz de saber la sala llena.
Francisco Vargas dijo allá en Morelia… “Si les gusta, recomiéndenla”. Así que eso hago, les invito a ver una buena película, les invito a apoyar propuestas mexicanas de este tipo.

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viernes, diciembre 08, 2006

Laberinto



Y en la eterna búsqueda por volar y encontrar al que está buscando a la desprende de sus alas el letargo desesperado por hallar una razón para compartir...te encuentras enamorado del enemigo.

El inevitable placer de enamorarte de quien no debes.

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domingo, noviembre 05, 2006

La ciencia del sueño



Lo primero que hay que hacer para prepararse para soñar es tener cuidado de no despertar… añadir algunos sueños al azar, varios pensamientos, memorias tristes o felices (eso no importa), música e incluirla a ella o a él…
Como toque final, hay que apagar la luz.

Algunos ya han olvidado como soñar, la realidad no les estorba ni les causa conflicto, procuran no distraerse mientras están siempre atentos y con los ojos bien abiertos, para ellos soñar es cosa de niños, de idealistas perdedores que gustan de gastar su tiempo en tonterías mentales.

Otros en cambio han construido un mundo paralelo, viven su vida… viven al día la vida que no se detiene nunca muy a pesar de las malas (y siempre esperanzadoras) condiciones que tienen para seguir y cuando cierran los ojos aunque sea un instante, comienzan a soñar y construyen un mundo irreal que traen a la realidad aún después de abrir los ojos.

Supongo que siempre es mucho más feliz vivir la vida si la pintamos de sueños que aún sin existir generan magia en el ambiente. Sueños que hacen que el aire se vuelva más ligero y que las estrellas que permanecen apagadas en sus ojos destellen como nunca antes.

Es así como dotamos la realidad de sueños que nos ayudan a vivir de irrealidades aferradas a los mundos más profundos que se conciben cuando soñamos. He pensado que el miedo es el que hace entregarte al sueño mientras evitas la vida y al mismo tiempo la deseas con todas las ganas, la añoras cada segundo, la extrañas cuando esperas que venga y no llega a la cita… vivir la vida es una cosa complicada, implica querer vivirla y también implica que ella… la puta vida desee y permita ser vivida.

He juntado tantos miedos como me he permitido temer, he convertido mi alma en una colección de miedos vividos y no vividos (esos últimos han sido únicamente protagonizados en mis sueños) … donde una decepción serán todas mis decepciones, una despedida serán todas mis despedidas y una tristeza también será todas mis tristezas.

Él será todos los hombres a los que he amado y también será la nueva (y tal vez la única oportunidad) de ser el único al que debía haber amado.
¿Y qué es la capacidad de soñar sino darle una nueva oportunidad a la vida?

Es así como no debía detenerme ante mis sueños y mucho menos negarme la oportunidad de experimentarlos de nuevo porque eso significa darme otra oportunidad y no negármela de nuevo… es la insistencia por vivir esta vida en un sentido de urgencia, como si no hubiera nunca más otra oportunidad.

He escrito tantas letras como he guardado silencio por cada una de ellas, he tratado de dar tantos abrazos que al no darlos también me los he negado.

Existe un momento especial donde mi vida tiene un instante paralelo a otra vida de otro que también espera y también me espera. Y en esa espera el tiempo se hace menos con cada aproximación al sueño propio que también es ajeno.

Y es entonces cuando el sueño se convierte en una ciencia donde unos con otros se reconocen a partir de sus sueños y se atreven a soñar…pero ahora no lo hacen solos…se atreverán a soñar juntos.

Hacen de los sueños un pretexto para creer nuevamente y volar.

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miércoles, noviembre 01, 2006

El Laberinto del fauno: La imaginación desobediente de Guillermo del Toro



Se orinaba en los pantalones… aún recuerda entres risas haber mirado a escondidas con su hermano algunos programas de televisión a altas horas de la noche, hasta que hizo la aparición un personaje mutante que lo hizo orinarse en los pantalones, situación que se presentaría en repetidas ocasiones propiciándole tremendas tundas por parte de su madre… esto, hasta que un día que se encontraba muerto de miedo (de los monstruos y de su madre) decidió hacer un pacto con los monstruos, si ellos le permitían ir al baño para no orinarse de nuevo en la cama, entonces él sería su amigo por el resto de su vida.
Hoy Del Toro ha cumplido esa promesa, ha tomado personajes que sólo podrían ser parte de imaginaciones desobedientes y los ha hecho sus amigos, los ha llevado a la pantalla y los ha compartido con nosotros.
La película El Laberinto del Fauno es un viaje al pasado, nos transporta al momento siguiente de la guerra civil española después de Franco, cuando todavía había movimientos rebeldes en lucha y todos pretendían ocultarlo. Es ahí cuando Ofelia, la pequeña protagonista, une la realidad y la fantasía a través de faunos, hadas, puertas, mandrágoras y monstruos.
Del Toro declara que El laberinto del fauno es un cuento a la desobediencia o que dicho de otra forma, que pretende cuestionar la obediencia en un mundo que se define constantemente por sus reglas y normas… todas ellas estrictamente creadas para ser obedecidas y nunca cuestionadas, lo que obligatoriamente nos hace pensar en la necesidad de una desobediencia necesaria y responsable que cumpla únicamente al instinto y a la razón.
El Fauno es un personaje que se gesta desde niño en la imaginación de Guillermo del Toro, quien aún recuerda que, cuando se quedaba a dormir en casa de su abuela, por la noche solía salir un fauno de un ropero viejo en la habitación, este fauno primero asomaba la cara, luego el cuerpo y más tarde las patas de cabra. Este personaje es guardado en su imaginación hasta ahora que es llevado al cine para unirlo a la naturaleza y ligarlo a la guerrilla como un personaje neutral y un tanto ambiguo que genera al mismo tiempo confianza y desconfianza, pero que es pieza fundamental para determinar el desarrollo de la historia.
Existen algunas otras constantes en las películas de Guillermo del Toro como son la fantasía y los personajes infantiles, sin duda alguna esto tiene una valiosa razón: no hay nada más poderoso que la imaginación noble y desobediente de un niño para dar vida y creación a cualquier ser fantástico creíble que bien pudiera ser un personaje amistoso o aterrante…o ambos simultáneamente. Sólo la imaginación infantil es capaz de crear y destruir; de temer y enfrentar, y de la misma forma de imaginar o no imaginar.
La invitación está abierta precisamente a las mentes arriesgadas, a las que les gusta el cine que entretiene y que es el mismo cine que abre una puerta a un mundo fantástico lleno de símbolos y significados, con mensajes que se leen entre las imágenes y los silencios para entonces compartir algunos secretos del niño desobediente que todos llevamos dentro, el que todavía suele imaginar monstruos, tener miedo y que en su lucha, en lugar de enfrentarlos… los hace sus amigos.
Al fin de todo… Guillermo entiende la magia como una responsabilidad, como un lenguaje para articular la realidad.

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lunes, marzo 20, 2006

Hostel: de la realidad a la ficción

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Es un hecho que toda historia mirada en el cine parte de un fragmento de realidad y aunque esta podría ser la excepción… no lo es.
La trama de la película está inspirada a partir de un anuncio en Internet donde una agencia de viajes ofrece un paquete a Tailandia por cierta cantidad de dinero y que incluye en el precio la posibilidad de matar a alguien.
Por un momento la trama te envuelve como si en realidad fuera un cuento de jóvenes viajeros que antes de entrar a la universidad se disponen un viaje de placer ilimitado lleno de excesos.
Sorpresivamente el escenario perfecto, los diálogos aprendidos y la historia más dislocada montada en bandeja de plata para sorprender al cómodo video-espectador que sin advertencia alguna se prepara para que la historia cobre un tono obscuro lleno de sorpresas sangrientas.
El planteamiento es el siguiente: ¿qué sucede si un día formas parte de la fantasía más violenta de alguien? ¿si tu cabeza tiene precio por tu nacionalidad? ¿Si alguien ha planeado elaborar el escenario perfecto para que los victimarios dejen correr a rienda suelta la sed de violencia con sus víctimas ocasionalmente perfectas?
Y detrás de todo ello se esconde una organización que propicia que todos los sueños y fantasías de violencia, sadismo, mutilación y poder se adueñen de la realidad por puro y mero placer y por un alto precio.
El placer es la constante que mueve este negocio, cuantiosas cantidades de dinero son pagadas por la cabeza de un turista que sin percatarse, ha sido seleccionado como la víctima perfecta. Simple y pura xenofobia, supongo que mezclada con sentimientos de rencor y venganza listos para ser descargados contra cualquiera que represente la raza odiada.
Y efectivamente la historia está inspirada en un hecho real y aunque la historia sea parte sólo de la ficción, no deja de apartarse de esa idea que se vincula inmediatamente a la realidad y si no lo creen… habría que reflexionar un poco en torno al tema de las muertas de Juárez...

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martes, noviembre 15, 2005

La que vuela

Para Rodrigo,
Que está buscando a la que vuela.
Y al que por cierto… ni conozco.

Recuerdo bien aquella vez que mis oídos lo escucharon por primera vez…
Oliverio yacía en la cama y ella lo miraba mientras versaba…

"Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higos, un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o un aliento pesticida.
Soy perfectamente capaz de soportar una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias.
Pero eso sí, no le perdono bajo ningún pretexto, que no sepan volar, si no saben volar, pierden el tiempo conmigo."

No pasó más de un instante cuando sus manos se dirigieron a su mesa de noche donde había un botón, que al ser presionado dejaría abruptamente abierta la puerta de su cama, por la que ella caería sin ninguna explicación, más que un grito de sorpresa entremezclado con dolor.

Y pensé cuantas veces había caído yo por ese mismo agujero con la misma advertencia, si no sabía volar, seguramente caería en lo profundo sin una red de seguridad, llevando a cuestas el recuerdo de un intento fallido.

Y probablemente aún no haya levantado vuelo alguno, sin embargo, algunas de nosotras también buscamos a quién un día te mire a los y te recite lentamente aquellas palabras, en las que advierte el vuelo y en las que también se atreve a volar.

Y es sencillo,

Ella vuela cuando él, la toma sorpresivamente de la mano y con seguridad la invita a recorrer un camino hacia cualquier parte.

Ella vuela, cuando él, la mira fijamente mientras pretende decir algo, se moja los labios, no encuentra las palabras adecuadas y mientras baja la cabeza sonríe haciendo evidentes sus pensamientos.

Ella vuela mientras en un abrazo en el que la eternidad no cabe en un simple instante, ella escucha como el latir de su corazón se confunde con el latir del corazón de él.

Ella vuela cuando en un beso sorpresivo se acaba el mundo y todo tiene un nuevo sentido.

Ella vuela cuando espera por él precavida de no mostrar ansiedad y la enorme alegría que lleva dentro por volverlo a ver.

Ella vuela también cuando lo extraña y en su vuelo no olvida el valor de la distancia y la libertad.

Ella vuelve a volar cuando su tristeza le hace saber cuanto necesita sentir su respiración cerca y los eternos silencios que también comparten.

Ella vuela cuando al llegar la noche conciben un sueño juntos y cuando al amanecer puede verlo despertar lentamente mientras ella sueña.

Ella vuela cuando conoce el sentido del respeto y la libertad, cuando con él comparte estos significados y ambos lo saben bien.

Ella vuela cuando sabe que las caricias son más que un roce carnal efímero.

Ella vuela cuando él… también quiere volar.

Levantar el vuelo no es sencillo, es un acto de dos… si una mujer es la que vuela, es porque un hombre la hace volar.

Nosotras no vamos por vuelos nocturnos flotando entre las nubes esperando ser atrapadas por una red para cazar mariposas… suele ser la mirada de un hombre a una mujer la que hace que la distancia entre los pies y el suelo se haga más grande… que la distancia entre las nubes y el tiempo se haga casi imperceptible.

Algunas de nosotras, como todas ellas… esperamos levantar el vuelo… y en el intento… también llevarlos a volar… a todos los ellos que indefinidamente en su búsqueda siguen esperando a la que vuela.

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lunes, octubre 10, 2005

La increíble historia del castillo vagabundo

Pues no es tan extraño pensar que un día, atormentados por los sueños y los miedos, nos hallemos recluídos en nuestro propio pensamiento, atascados entre la mezcla que se hace de los sueños y los miedos, una cárcel profunda que no tiene ventanas, ni puertas; no tiene opciones y mucho menos escapatoria.
Un personaje: Zofi, que vive esperando que llegue el final, hacerse vieja hasta que su alma no tema con soñar de nuevo. Y es justo el vuelo ajeno, una mano tendida, volar caminando lo que la hace despertar y enfrentar su propio miedo, el haberse hecho vieja bajo conciencia de su plena juventud.
Y si viene una mano y te toma para volar, ¿quién no la toma? ¿quién no la busca? ¿quién no la espera? Es una cuestión de compartir, los sueños y los fracasos, los amaneceres y los anocheceres... cosas que no se pueden experimentar cuando hacemos de la uso de la fiel amiga soledad.
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Y es sólo así cuando al enfrentar los miedos uno se atreve a enfrentar muchas otras cosas... cuando uno sale a buscar la vida.
El miedo es un elemento real para envalentarse y cambiar el mundo.
Siempre he creído que hay gente que jamás se lo cuestiona, como cambiar el mundo... como cambiar el propio mundo que llevamos en las entrañas... hay algunos otros que sin desearlo, el tormento cotidiano se convierte en siempre hacernos esa pregunta.
Y un día que te levantas, te subes a ese castillo, un castillo que hoy amanece aquí y mañana allá, del que puedes viajar seguro cargando cuanta mierda te quepa dentro... para limpiarlo y volverlo a llenar de cosas... para hacerlo diferente, para no detenerte en ese afán de buscar.
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Y sin duda entrar en un castillo, propio o ajeno... te hace tener una postura deiferente ante la vida, el castillo ajeno, aquel donde te has y te han permitido la entrada significa también enfrentar nuesvos miedos: los ajenos. ¿Y por qué no? Tratar de vencerlos juntos.
Quedar prendada de alguien que se ha tragado una estrella, que la trae por dentro y no puede compartir tampoco esa luz por miedo, un miedo que lo hace luchar y lo aterra, un miedo al que se enfrenta diariamente.
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Y todo en este círculo vicioso que se llama vida, que te hace ir y venir, ocultarte y compartirle, huir y enfrentarte, vivir y morir diariamente en esa lucha, todo es cuestión de compartir...
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y saber que el corazón cambia...

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miércoles, noviembre 10, 2004

N O V I E M B R E

Después de las siempre revoluciones de octubre

¿Por qué siempre que pensamos en revoluciones, evocamos los octubres y sus días? ¿Será por qué aún no existe valor que supere aquella lucha y aquel intento de cambiar algo de la realidad? No sé si el mundo se ha conformado con el recuerdo de esas luchas, mientras genera un sentimiento de orgullo y solidaridad con las revoluciones ajenas.

Alguien ha pensado como sería la revolución de los noviembres y de sus días. Y nos plantea un pasado cercano, con un futuro falso que podría confundirse con el presente.

Su nombre, es Alfredo Baeza, un tipo español, abogado por profesión y actor por amor al arte. Alfredo, en pleno uso de su juventud, suele ir en bicicleta detrás de sus sueños, cargando sobre su espalda una farola y una marioneta. Lo único que quiere… es "cambiar este puto mundo".

En su intento por cambiar el mundo, llega a Madrid para incorporarse a una escuela de arte dramático en la que poco a poco encuentra la frustración y el coraje necesario para hacer una propuesta de teatro independiente que se acerque al entendimiento y la comprensión entre los hombres.

La historia de Noviembre como grupo de teatro independiente comienza en 1997 y lo conforman Alfredo, Daniel, Alicia, Lucía, Imanol, Juan, Elena y Pedro. Ocho jóvenes idealistas que inspirados en su propia utopía deciden enfrentar su propia revolución.

Noviembre opera bajo la ley Mahoma, lo que significa ir hasta donde el público se encuentre, sus funciones son gratuitas, en lugares abiertos, sin técnicas interpretativas ni adaptaciones.

Su capacidad histriónica los lleva a las calles hasta mezclarse con la gente, haciendo a sus espectadores parte del espectáculo. Las presentaciones de Noviembre suelen ser un golpe bajo a la realidad, pues su crítica, siempre severa, carga con comedias llenas de denuncias, reproches y sarcasmos que incluyen ineludiblemente un mensaje.

Es así como La dama caliente se exhibe, Los Punkis alegres se pasean por las calles y Los querubines del demonio los llevan finalmente a una comisaría, en la que les decomisan todo su material bajo la advertencia de no volver a presentarse en las calles de no ser por un permiso oficial.

La lucha de Noviembre pudo haber concluido en ese momento, sin embargo la dificultad los hizo retar de nuevo a la realidad un par de veces.

En 1998, con Los olvidados salen a la calle caracterizando a una yonqui, una pareja rumana, un indigente, un ciego, una mujer maltratada y un paralítico. En la plaza cada personaje se encarga de hacerse real y se presenta, tal cual y como es en la realidad. Al final, la representación se convierte en una fiesta en la que todos (incluso el público) forman parte. La única misión de este tipo de teatro, era ser un poco más social y siempre reivindicativo. No obstante, con esta representación vuelven por segunda vez a la comisaría.

Pasarían algunas representaciones más como: Guerra nuclear, La puta tele y La sobremesa, para después, plantear una forma de teatro documental, en la que llevarían al extremo su propia existencia.

Alfredo y Lucía caminaban por la calle cuando al escucharse un disparo, él cae al piso malherido. El agresor corría entre las calles mientras un par de paramédicos atendían a la víctima. Todo mundo miraba estupefacto. En el momento que llega la ambulancia a atender a Alfredo, este no puede contenerse y termina por levantarse y aclarar que un es actor y que esta es una más de sus representaciones.

Con la presentación de Atentado, el grupo teatral Noviembre es acusado por apología del terrorismo, aludiendo el año sabático que transcurría para la ETA. Pasaron ocho meses hasta que la resolución final los dejó libres de culpa y temerosos de volver a intentarlo.

Fue entonces cuando la propuesta de actuar en festivales a cambio de algo de dinero les fue presentada. Contrariados pero siempre unidos, aceptaron hasta que la primera función se les salió de control y fue evidente el fracaso.

Parecía que el tiempo se había detenido, que nadie haría nada más, que los sueños de lucha y sus revoluciones pendientes se habían acabado.

Alfredo, torna al pasado, se encuentra con la verdadera razón por la cual quería cambiar el mundo y vuelve con una propuesta mucho más arriesgada, convoca de nuevo a todos los integrantes de Noviembre y se enfrentan de nuevo a molesta realidad.

Noviembre decide tomar un teatro, tomar por sorpresa una función que no les pertenece. Se mezclan entre el público y cuando la función ha dado inicio… comienzan su acto con un personaje que baja en un trapecio tratando de acercarse a la gente, de hacerla partícipe de su forma de expresión… sus compañeros, desde las butacas lo acompañan caracterizados, participando activamente de la puesta en escena.

Poco a poco la voz de Alfredo se torna decepcionada por aquellos ojos que no reciben abiertamente su mensaje, por esos oídos que no tienen la disposición de escuchar cosas nuevas y saca un arma. Al momento de dispararla, sale de ella una flor de papel, simultáneamente un arma real es accionada teniendo como objetivo a Alfredo, quién cae herido y probablemente muerto.

40 años después es evocada esta historia por sus propios personajes, los que iniciaron la lucha, los mismos que lucharon y los mismos que se rindieron con los sueños rotos, pensando que el mundo no tendría por que cambiar y guardando la pequeña esperanza de que el mundo no los cambie a ellos.

La frase con la que cierra el filme es una advertencia e invitación: "El arte es un arma cargada de futuro".

No sé si estemos preparados para hacer un arte más arriesgado y provocativo. No sé tampoco, si la gente, los auditorios y los que son siempre simples espectadores, quieran otro tipo de arte.

Es notorio, que el arte se ha vuelto de un carácter personal e individualista, pocas veces he visto un arte colectivo que además de ser expresión, planteé un propósito social y colectivo que probablemente no cambie el mundo, pero que tal vez pudiera abrir ojos y hacer escuchar oídos; que despierte conciencias de la forma menos esperada.

Un sentimiento de contrariedad ataca mi percepción, pues la película contiene una propuesta interesante, emotiva y hasta inspiradora; sin embargo existe siempre una previa desilusión al saber que nada habrá cambiado después de la cinta y que probablemente casi nadie luche por esos noviembres venideros, ni por las revoluciones pendientes, ni por las revoluciones ajenas… nos conformaremos, con las siempre revoluciones de octubre, las que sólo se recuerdan.




Ficha técnica
Noviembre.
Dirección y guión: Achero Mañas
Reparto: Oscar Jaenada, Ingrid Rubio, Juan Díaz, Javier Ríos, Adriana Domínguez, Nuria Gago, Juanma Rodríguez, Jordi Padrosa.
País de origen: España.

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martes, abril 20, 2004

Invasiones Bárbaras,
de la utopía al cretinismo puro.


La historia realmente comienza en el año de 1986, cuando el director canadiense Denys Arcand filma El declive del imperio americano, cinta que retoma el espíritu idealista de la década de los sesentas, con sus luchas, triunfos y fracasos.

Los personajes hacen uso del humor negro y del delicado cinismo de una juventud agotada, que deja atrás sus ideales y se refugia en los placeres sexuales para disminuir el enorme vacío existencial de sus vidas.

Diecisiete años después, tras fallidos intentos de llevar a la pantalla el tema de las invasiones bárbaras, Denys Arcand, decide retomar a los personajes de El declive del imperio americano por la perspectiva cínica e inteligente con la que podrían abordar el tema. Es así como los mismos jóvenes personajes de la primera cinta, se dan cita para acompañar a Rémy, personaje que en etapa de cáncer terminal evoca en sus últimos días, su vieja juventud al lado de su hijo Sébastien, su exesposa, sus examantes, sus todavía amigos y Nathalie, una yonqui con la que establece una estrecha relación generacional.

La historia hace un recuento del pasado destruido por el presente actual, confrontando generaciones que parecen haber experimentado el vacío existencial por caminos y velocidades distintas, que puestas en común parecen las soluciones de los que tienen miedo a morir o a seguir viviendo.

Rémy, definiéndose a sí mismo como un comunista voluptuoso, carga con la penitencia de poseer un hijo capitalista que no le interesan los libros y que goza de los beneficios y placeres de un mundo global movido por el dinero. Sébastien se encarga de hacer que los últimos días de su padre transcurran en la ‘comodidad’ de un hospital de seguridad social entre la pasión de las discusiones sobre las barbaries, los recuerdos remotos de una juventud extinguida y la invaluable compañía de los compañeros de vida.

El peculiar grupo de amistades de Rémy, hace un extraordinario recuento de ideología para degustar, que va desde el existencialismo, pasando por el deconstructivismo para finalmente llegar al uso excesivo del cretinismo puro. Probablemente este sea el camino de todo pseudointelectual en desarrollo, sin embargo, el hecho de creer en algo y encontrar en las palabras e ideologías comunes un aliento de vida, dispersan la pasión ahuyentando al vacío inminente.

Arcand argumenta, Rémy “cree que la cultura occidental, la que nació con Dante y Montaigne, está a punto de desaparecer. Le parece muy importante conservar los manuscritos, como en la Edad Media”. Probablemente ese sea el motivo por el que lamente no haber escrito nada antes para dejarlo como legado o como inspiración de vida para algunos atrapados en la tristeza y el interminable vacío.

El declive del imperio americano y Las invasiones bárbaras, guardan una estrecha relación histórica con el predominio estadounidense que a nuestros días, se ve debilitado por los ataques de los bárbaros, específicamente refiriéndose al 11 de septiembre como el primer ataque que logró tocar el corazón del imperio.

La relación establecida entre Rémy en su lecho de muerte y de Nathalie que se encuentra cavando su propia tumba en vida con su acentuada adicción y por la inagotable tristeza que lleva por dentro, provoca una reflexión profunda que gira en torno a la muerte y la vida.

Dos generaciones que se unen ‘montando al dragón’, establecen un puente entre una generación que le ha tocado descubrir la vida paso a paso para enamorarse de ella mientras se entrega a sus placeres, contra otra que parece haber nacido sintiéndose vacía y sin destino. Confrontar realidades para intercambiar el deseo de la muerte por la ilusión de la vida, de los pensamientos y sus manuscritos.

Si alguien tuviera la opción de elegir como morir, probablemente sería así: con los seres más amados compañeros de viaje en la vida... y con toneladas de recuerdos vigentes.

Ficha técnica
Las invasiones bárbaras (Les Invasions barbares).
Dirección y guión: Denys Arcand
Reparto: Rémy Girard, Stéphane Rousseau, Marie_Josée Crozer, Dorothée Berryman, Louise Portal, Dominique Michel, Yves Jacques, Pierre Curzi.
País de origen: Canadá/Francia.
Película ganadora del Festival de Cannes por Mejor Guión y Mejor Actriz; ganadora del premio Óscar como la mejor película extranjera.

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miércoles, septiembre 17, 2003

11’09’’01,
Once minutos, nueve segundos y una imagen.


A dos años de los acontecimientos suscitados en la ciudad de Nueva York, llega a México el filme: 11’09’01, como parte del 23º Foro Internacional de la Cineteca y donde se exponen 11 cortometrajes de diferentes directores que presentan historias paralelas a los atentados del 11 de septiembre con una duración de 11 minutos, 9 segundos a iniciativa del productor francés Alain Brigand.

Para algunos, la propuesta fílmica ha sido acusada de poseer un mensaje “antiamericanista” e incluso ha sido prohibida en algunas salas de cine comercial en los Estados Unidos.

Lo que hemos presenciado a través de los medios es en repetidas ocasiones la colisión de los dos aviones en cada una de las torres, el derrumbe de las mismas, la gente corriendo y llorando asustada, plegarias, flores y recuerdos. Sin duda, aquel acontecimiento marco un punto en la historia que podríamos definir como el ataque perfecto televisado al mundo en tiempo real. En cada una de esas escenas se muestra una carga emocional que es asimilada por cada perceptor consciente de la situación.

El cine como medio de comunicación genera una propuesta para mostrar la reacción del mundo frente a dichos acontecimientos. Cada cortometraje de 11’09’’01 está hecho bajo plena libertad de expresión, lo cual no significa alardear sobre tocar el límite del respeto y herir susceptibilidades, por otro lado, podría pretender hacer un diálogo en torno a la solidaridad global frente al dolor.

Con el filme que hoy se exhibe en las salas, dejamos de contemplar a la nación Estadounidense como centro del mundo para asomar la mirada a un mundo globalizado que es capaz de mostrar solidaridad sin olvidar el dolor de cada uno de sus pueblos y sus circunstancias.

Una discusión entre niños afganos refugiados en Irán que cuestionan los reales designios de dios mientras les piden un minuto de silencio aunque con ello tengan que morderse los labios; un milagro acontecido por todos aquellos que se salvaron del ataque; la confrontación de tantas muertes a causa de las guerras u otras circunstancias que enfrentan a marines y kamikazes; refugiados bosnios que mutilados por las minas sobreponen su dolor frente a los atentados y aún tienen el valor de manifestarse por ellos y por los estadounidenses; cacerías bajo recompensa de líderes políticos sin los cuales, si la imaginación lo permite, podrían cambiar las circunstancias del mundo; remembrar que el 11 de septiembre no ha sido el único 11 de septiembre en la historia del mundo pues ha sido un día como tantos en los que muchos hombres han entregado su vida a la lucha o a sus propias circunstancias; el enfrentamiento de la cualidad de dios como dador de luz o de ceguera; exponer a cualquier ser humano como un terrorista y juzgarlo para después convertirlo en héroe; buscar la luz entre la soledad que vive la gente de forma cotidiana y finalmente cuestionarnos si nos molesta tanto nuestra condición de hombres para convertirnos en serpientes.

Cada uno de los mensajes emitidos por estos cortometrajes tiene una postura crítica y solidaria que invita a la reflexión: si el mundo puede estar consciente del dolor que vive la nación estadounidense, ellos también deberían voltear la cara para poner su mirada en el dolor que han provocado en tantas naciones y así reconocer su sufrimiento en otras vidas, en otras luchas y otras historias.

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martes, mayo 27, 2003

El Lado 2

El lado obscuro del corazón, producción argentina de Eliseo Subiela, tiene ahora una segunda parte que hecha con los mismos actores hace las secuela de la historia de Oliverio buscando “a la que vuela” entre poesía, metáforas visuales y personajes que cobran vida a partir de sus conflictos.

Han pasado 10 años, Oliverio (Darío Grandinetti) no es el mismo...la masculina cabellera tras la cual ocultaba su rostro...no existe más; su voz ya no es dura y determinante, se ha vuelto suave y un tanto más melancólica, sigue buscando a “la que vuela” y es así como transita las calles de Buenos Aires totalmente encorvado, con la mirada clavada totalmente en el suelo mientras vocifera sobre la tanta gravedad del mundo y su eterna soledad.

Oliverio se da cita en un bar del barrio donde conoce a infinidad de mujeres a las cuáles pretende degustar hasta encontrar a la que nuevamente lo haga volar. Una tras otra, encuentra en ellas un rasgo de diferencia que lo hace sucumbir ante el deseo para luego dejarlas caer desde la otra mitad de su cama cuando en ellas sólo encuentra un compromiso que adquirir o una exigencia para sobrevivir a la relación. Ya está cansado de la dinámica, la añoranza de Ana (Sandra Ballesteros) se ha vuelto una obsesión que lo ha dejado detenido en el tiempo.

Alentado por sus ‘otros yo’, Oliverio parte a España con la esperanza de encontrar a Ana. En alguna callejuela española se reencuentran, el tiempo no ha pasado en vano y así cómo Oliverio ha perdido el cabello, Ana ya no guarda más la poesía de Benedetti en sus jarrones. La emoción fugaz de volar es parte de los recuerdos de ambos, pequeños fragmentos de su historia que se han quedado intactos pero que no poseen aquella magia de hace años.

Ana y Oliverio se miran mientras comparten la cama, ambos entienden y al unísono oprimen el botón que hay al lado de su cama, dejando ir el recuerdo, la obsesión y las ganas de volar. La búsqueda de Oliverio no ha terminado, comienza de nuevo.

La Muerte (Nacha Guevara) no ha dejado de rondar a Oliverio, Ahora tiene nuevas sorpresas…le presenta a un amigo que bien podría ser el peor enemigo de él: el Tiempo, quien es también un personaje que enfundado en ropa de cuero, viaja en moto y porta siempre un casco que no permite poder definirle el rostro. Desde ese momento pareciera que se vuelven inseparables mientras se cruzan accidentalmente por las calles de España o mientras dialogan en un café en alguna plaza.

Oliverio sigue deambulando con el peso de la soledad sobre su espalda, resignado a no volver a volar y es entonces que conoce a un vecino del lugar donde se hospeda, el cual le presenta mujeres que le hacen enfrentar un nuevo rasgo de la edad: la impotencia “casual”. Sin embargo, lo que realmente llama la atención de Oliverio es un cuadro en el apartamento de su anfitrión, el cual bajo la leyenda: “El arte de Volar, Alejandra” y bajo ninguna otra referencia sale en su busca.

Alejandra (Ariadna Gil), trabaja en un circo y su oficio es el de equilibrista; equilibrista en la metáfora que significa cruzar por la vida en equilibrio ante la suave tentación de caer en cada función que le de la vida.
Alejandra es una mujer como las otras sólo que ella, tiene en su mirada esa expresión de tristeza mezclada con esperanza y un poco de melancolía. Ella, como Oliverio se encuentra atado a su propio personaje de la muerte, El Muerte la persigue y está enamorado de ella.

Poco a poco, Oliverio descubre en ella la misma fijación sobre la gravedad, el innato deseo de escribir, las ansias de ser amado y el constante y presente factor de la muerte.
Es así como Oliverio y Alejandra descubren juntos una nueva forma de volar y evitar caer en los brazos de la muerte que pendientes siguen esperando poder robarles la vida.

Subiela termina la historia tratando de vencer el tiempo y rescatando el romanticismo aquel que no incluye a la soledad ni la añoranza.

El Lado II, lejos de superar su primera parte, tiene una propuesta nueva que puede quebrar muchos de los yos internos de los espectadores.

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